El impulso se extiende por la cadena
La evidencia también aparece en los resultados de Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC), la mayor fundición de semiconductores del mundo. La empresa registró un aumento del 58 % en sus beneficios del primer trimestre, reflejo de la fortaleza de la demanda vinculada a la infraestructura de IA. TSMC fabrica los chips diseñados por otras compañías y necesita equipos de proveedores como ASML para elevar su capacidad y avanzar hacia procesos más sofisticados.
Esto significa que el crecimiento no se limita a los diseñadores de procesadores o a los operadores de centros de datos. Se transmite a los fabricantes de equipos, las fundiciones y las empresas integradas. Intel, por ejemplo, está destinando grandes sumas a modernizar y ampliar sus plantas para competir en la fabricación avanzada. La incógnita es relevante: ese gasto solo será rentable si consigue atraer clientes y mantener una utilización suficiente de sus fábricas.
Para quienes estudian una estrategia temática, la exposición puede diversificarse entre distintos eslabones mediante una cesta como AI Chip Stocks (Semiconductor Supply Chain Plays). Cada segmento responde a motores y riesgos diferentes, algo preferible a depender de una única compañía.