Mayores acciones de EE. UU.
¡Todo es más grande en América! Esta colección presenta algunas de las compañías más grandes del mundo, seleccionadas cuidadosamente por nuestros analistas profesionales. Desde gigantes tecnológicos hasta colosos de la energía, estas acciones representan la columna vertebral de la economía estadounidense.
Por qué querrá vigilar estas acciones
Gigantes de la industria
Estas empresas no solo participan en los mercados, los definen. Con capitalizaciones de mercado en trillones para algunas, cuentan con los recursos para innovar, adquirir competidores y soportar las tormentas económicas mejor que la mayoría.
Máquinas generadoras de riqueza
Muchas de las mayores empresas de Estados Unidos han creado un enorme valor para los accionistas a lo largo de décadas. Su combinación de dividendos, recompras de acciones y potencial de crecimiento ofrece múltiples formas de beneficiarse de su inversión.
Alcance global, oportunidad local
Estos gigantes operan a nivel mundial, pero puedes poseer una parte con solo unos toques. Su diversificación global significa que capturan el crecimiento de los mercados en desarrollo mientras mantienen bases sólidas en los ya establecidos.
Acerca de este grupo de acciones
Nuestro pensamiento experto
Estas empresas dominan sus industrias con una presencia de mercado masiva e influencia global. Hemos seleccionado a estos gigantes porque representan el poder y la resiliencia de la economía estadounidense, brindando a los inversores exposición a líderes de mercado establecidos con historiales probados de creación de riqueza.
Lo que debes saber
Esta colección abarca sectores diversos, desde tecnología hasta salud, energía hasta finanzas. Solo las 6 principales empresas de tecnología tenían un valor superior a 12,3 billones de dólares a principios de 2024. Estas acciones suelen ofrecer mayor estabilidad, alta liquidez y potencial de crecimiento sostenido a largo plazo gracias a su dominio establecido en el mercado.
Por qué estas acciones
Estas empresas no fueron seleccionadas solo por su tamaño, sino por sus sólidos modelos de negocio, estabilidad financiera y capacidades de innovación. Cada una ha demostrado resiliencia a través de ciclos económicos y continúa adaptándose a mercados cambiantes. Históricamente han recompensado a los accionistas mediante crecimiento, dividendos o ambos.