Riesgos y consideraciones finales
Sin embargo, no todo es color de oro. Las acciones mineras presentan mayor volatilidad que el metal físico; los riesgos operativos, cambiarios y regulatorios pueden provocar caídas abruptas. Los pagos de dividendos no están garantizados y las empresas pueden reducirlos si necesitan financiar proyectos. También existen riesgos ESG que, hoy día, influyen en la valoración y en la viabilidad de nuevas minas. Un giro de la Fed hacia una política más estricta podría revertir las recientes subidas.
En síntesis, la ventana abierta por la política monetaria acomodaticia ofrece una oportunidad para considerar mineras y vehículos de streaming/royalties como complemento a la tenencia de metales. ¿La estrategia adecuada? Depende del perfil: mayor potencial de rentabilidad con más riesgos para las acciones, menor riesgo operativo pero exposición a contraparte para los streamers, y preservación de capital sin renta para el oro físico.
Para profundizar en cómo combinar estos activos en cartera, consulte este análisis: Rally de los metales preciosos: ¿podrían brillar las acciones mineras?.
Advertencia: esto no es asesoramiento personalizado. La inversión conlleva riesgos; el capital está sujeto a pérdidas. Evalúe su tolerancia al riesgo y, si procede, consulte a un asesor financiero antes de tomar decisiones.