China y la estrategia para dominar la IA
China ha convertido al liderazgo en inteligencia artificial (IA) en una prioridad de Estado. Con cientos de miles de millones de dólares comprometidos en políticas públicas y financiación, Pekín busca crear un ecosistema autosuficiente antes de 2030. Esto significa que la demanda de capacidades de computación, centros de datos y, sobre todo, semiconductores avanzados no es coyuntural: es estructural y de muy largo plazo.
¿Dónde reside la oportunidad para el inversor? Vayamos a los hechos. China hoy depende de fundiciones y proveedores extranjeros para los nodos más avanzados. Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC) sigue siendo el actor clave: su capacidad en procesos de vanguardia es difícil de replicar y constituye un cuello de botella estratégico para cualquier expansión tecnológica china. Al mismo tiempo, ASML, con su tecnología de litografía de extrema ultravioleta (EUV), mantiene una posición casi monopólica; cada máquina supera los 200 millones de dólares por unidad y es imprescindible para fabricar chips de última generación.