Aprovechando la tregua arancelaria
Una prórroga de 90 días de la pausa arancelaria entre EE. UU. y China ha mitigado los temores inmediatos de guerra comercial, impulsando los precios del petróleo y el optimismo del mercado. Esta desescalada crea un entorno favorable para las empresas de logística global, manufactura y comercio minorista que dependen de un comercio estable.