Quién gana: ejemplos prácticos
No todas las empresas capturan la mejora por igual. El sector es amplio: grandes transportistas, operadores LTL (cargas parciales), brokers y proveedores 3PL. Algunos ejemplos representativos: XPO Logistics (XPO), con miles de vehículos y elevado apalancamiento operacional; Radiant Logistics (RLGT), que actúa como intermediario y reduce costes cuando los transportistas bajan sus tarifas; Old Dominion Freight Line (ODFL) y Saia (SAIA), dos operadores LTL cuya estructura de hubs y rutas es muy sensible al precio del diésel; y Universal Logistics Holdings (ULH), que combina trucking e intermodal y verá alivio en múltiples divisiones.
Para ponerlo en términos prácticos: si el diésel bajase 0,10 EUR por litro, una flota que consuma 1.000.000 litros al año ahorraría 100.000 EUR. Ese ahorro, aplicado a márgenes ajustados, puede aumentar el beneficio operativo de manera material y, además, liberar margen comercial para captar más carga. El efecto multiplicador aparece cuando owner-operators y conductores aceptan más viajes porque el coste operativo real baja.