¿Dónde están las oportunidades de inversión?
La transición hacia vehículos conectados y actualizables vía OTA (actualizaciones Over The Air) crea polos de demanda claros. En primer lugar, los semiconductores y la computación embarcada necesitan escalabilidad y potencia: empresas como NVIDIA y Qualcomm podrían ver una demanda exponencial por chips diseñados para visión por computador y procesamiento en el borde. En segundo lugar, los proveedores de ADAS (sistemas avanzados de asistencia al conductor, por sus siglas en inglés) y visión por computador, como Mobileye, se convierten en piezas clave para ofrecer funciones que luego se monetizan por suscripción.
Además, la nube juega un papel central. Amazon Web Services, Microsoft Azure y Google Cloud proporcionan la infraestructura para telemetría, análisis en tiempo real y modelos de IA que permiten servicios premium. Es aquí donde surgen nuevas categorías: telemática, mantenimiento predictivo, asistentes virtuales específicos del vehículo y plataformas de gestión de flotas. Incluso plataformas de movilidad como Uber están bien posicionadas para aprovechar capacidades autónomas y convertirlas en fuentes de ingresos recurrentes.
La pregunta que surge es simple: ¿prefieren los consumidores pagar por una suscripción mensual a cambio de mejoras constantes y nuevos servicios? La adopción de modelos por suscripción en otras industrias —pensar en streaming— sugiere que la aceptación puede aumentar con el tiempo, aunque no está garantizado.