Por qué salud, utilities y consumo básico
Los servicios sanitarios responden a necesidades que no se detienen con el empleo. Grandes grupos como Johnson & Johnson (JNJ) o UnitedHealth Group (UNH) combinan diversificación y exposición a flujos públicos —pensemos en programas tipo Medicare o Medicaid—, lo que reduce la dependencia del empleo privado. Esto significa ingresos más estables y una menor correlación con los ciclos económicos.
Las utilities reguladas, como Sempra Energy (SRE), se mueven en un marco en el que tarifas y márgenes están supervisados. Esa supervisión no garantiza ausencias de riesgo, pero sí aporta previsibilidad: en muchos casos, las compañías recuperan costes mediante ajustes tarifarios aprobados por reguladores.
El consumo básico completa la cesta. Alimentos, higiene y productos esenciales sufren menos caídas de demanda cuando el consumidor ajusta su presupuesto. Además, numerosas empresas maduras mantienen políticas de dividendos que generan flujo de caja para el inversor cuando la revalorización del capital se estanca.