Oportunidades de inversión
¿Dónde queda la oportunidad para el inversor? Primero, en los procesadores de pago. Empresas con infraestructura global y cumplimiento normativo, como PayPal (PYPL) o MasterCard (MA), cuentan con la capacidad técnica y comercial para captar volumen dentro de las aplicaciones. Si los desarrolladores optan por alternativas a la pasarela de la plataforma, este volumen puede traducirse en transacciones adicionales que hoy se contabilizan en las cuentas de las tiendas de apps.
Segundo, en los desarrolladores de aplicaciones. Vayamos a los hechos: el gasto global en aplicaciones superó los 170.000 millones de dólares en 2023, unos 160.000 millones de euros. Las plataformas se quedaron con aproximadamente 50.000 millones de dólares en comisiones. Esto significa que, para servicios con suscripción —streaming, educativo o videojuegos con micropagos—, eliminar o reducir esa comisión mejora márgenes y flujo de caja. ¿Se imagina qué supone eso para plataformas de streaming que operan en España o para juegos muy populares en Latinoamérica? Una mejora de margen puede traducirse en más inversión en producto y en mayor valoración.
Tercero, Alphabet (GOOGL) también entra en juego. Aunque la DMA reduce su capacidad de obtener ingresos por comisiones, la apertura elimina parte de la presión regulatoria y crea un mercado más competitivo para su unidad de pagos. Google puede perder margen en comisiones, pero puede ganar en escala de servicios y en innovación si compite en igualdad de condiciones.